¿Por qué tomar Té verde?

La planta Camellia Sinensis se utiliza para realizar el té verde, esta bebida originaria de China (donde se encuentra la mayor variedad de esta infusión) ha existido desde hace más de cinco milenios, desde entonces se ha bebido con fines terapéuticos para la mente y cuerpo.

El té verde supone entre una cuarta y quinta parte del total de té que se produce mundialmente. Sus principales productores son China, Japón y Vietnam

Para su elaboración se recolectan las hojas frescas y se llevan a la fábrica para su correcto secado, realizándose un proceso en las hojas donde se mantienen intactos muchos de sus nutrientes importantes. El Té negro proviene de la misma planta (Camelia Sinensis) pero su proceso de elaboración es diferente.

A continuación mencionaré los principales beneficios del Té Verde y el por qué es tan importante incluirlo de manera adecuada dentro de nuestros hábitos de vida:

Beneficios de tomar Té Verde

Incluye el consumo de té verde dentro de un estilo de vida saludable.

Es un excelente antioxidante: 

Uno de sus principales beneficios es que tiene un efecto antioxidante debido a sus sustancias ricas en polifenoles, lo que ayudan a retardar el envejecimiento celular y protegernos de los radicales libres. 

Debido a esta sustancia presente en el té verde es que sentimos ese sabor amargo que tanto lo caracteriza. 

En general los antioxidantes como aquellos que nos proporcionan el té verde, ayudan a ralentizar el proceso de envejecimiento de los órganos y tejidos, lo que nos permite mantenernos saludables por mucho más tiempo.

Ayuda en la disminución del peso:

Otra de las grandes virtudes y beneficios de tomar té verde, es que contiene propiedades que nos ayudan a bajar de peso, debido a que incentiva el proceso de termogénesis en el organismo, que es la capacidad de generar calor en el cuerpo debido a reacciones metabólicas. Dicho en pocas palabras, nos ayuda a quemar las grasas.

En este sentido se ha demostrado que las sustancias presentes en el té verde como la metilxantina (cafeína, teobromina, teofilina) actúan sobre el metabolismo, ayudándonos así a drenar el exceso de líquidos. 

Además tiene acción hipoglucemiante, por lo que ayuda a reducir la absorción de azúcares en la sangre. De hecho es muy recomendable para las mujeres tomar té verde, ya que ayuda a combatir la celulitis. 

Combate el colesterol malo:

Esta infusión disminuye las concentraciones plasmáticas de colesterol y triglicéridos. Gracias a sus principios activos como los polifenoles derivados de la catequina, previenen la oxidación del colesterol LDL y por lo tanto actúan como potenciales inhibidores del desarrollo de la aterosclerosis. 

Los estudios han demostrado que esta bebida milenaria reduce las grasas del cuerpo gracias a una sustancia química presentes en el té llamadas “catequina” las cuales limitan la absorción del colesterol en los intestinos.

Sin embargo de igual manera se debe mantener una dieta sana y equilibrada, ya que el té verde por sí solo no logra eliminar por completo el colesterol malo si no se mantienen hábitos saludables.

El té verde estimula la actividad cerebral previniendo enfermedades en las personas mayores.

Estimula nuestro cerebro:

Los estudios han demostrado que el té verde tiene una acción neuroprotectora, por lo que beber al menos dos tazas de té al día reduce considerablemente la incidencia de enfermedades mentales frecuentes en los ancianos, como el Alzheimer y Parkinson.

Sus principios activos ejercen una acción protectora frente a las enfermedades neurodegenerativas. Al ser rico en polifenoles, es un factor determinante en la lucha contra el envejecimiento celular, en donde también se incluye la actividad cerebral.

Además no termina aquí, también consumir té verde mejora la memoria, ya que inhibe la actividad de ciertas enzimas cerebrales relacionadas al estímulo de la atención, concentración y el aprendizaje.

¿Cuál es la mejor manera de tomar té verde?

Una infusión en su punto exacto.

Puedes consumirlo si lo deseas en estado natural, hirviendo de 3 a 4 hojas en una taza de agua o en infusiones normales de sobres ya preparados.

Es preferible beber el té verde caliente que frío y si tu intención es bajar de peso puedes optar por tomar una taza en ayunas, esto te ayudará a desintoxicar el cuerpo, contribuyendo a un mejor funcionamiento del metabolismo.

Es aconsejable beber una taza de té verde 20 minutos después del almuerzo, ya que actúa como digestivo, te ayudará a quemar las grasas y además te hará sentir saciado, para que no te veas tentado de luego continuar por un bocado más.

Para disimular un poco su sabor amargo, puedes colocarle de una a dos cucharaditas de azúcar, aunque si tu propósito es bajar de peso, te recomiendo acostumbrarte a su sabor original sin endulzarlo.

La infusión debes hacerla con el agua lo más caliente luego del hervor, es decir, luego de hervir el agua, colócala en la taza y enseguida realiza la infusión de las hojas, ya que si dejas que el agua se enfríe no se realizará de manera correcta, por lo que cambiará su sabor, aroma y la concentración de sus propiedades.

Cuando y cómo extraer los principios activos de una planta medicinal

¿Cómo saber cuando una planta está en su mejor momento para poder extraer sus componentes activos?

Cada planta tiene su propia peculiaridad, por lo que depende en gran medida por supuesto la especie de planta a ser tratada y luego el tiempo o edad de la misma. De seguro te preguntarás, ¿y cómo puedo saber esto? obvio es complicado, por lo que una manera de saber cual es el momento idóneo para extraer sus principios activos es justo antes de que florezca ya que justo en esa etapa la planta concentra su mayor número de propiedades atesoradas por la medicina natural. 

Asegúrate que la planta esté seca al momento de cortarla, por lo que no debe tener ni humedad ni rocío. Veamos a continuación como recolectar cada parte de la planta para poder extraer sus componentes activos de la mejor manera posible:

Hojas y tallos: En líneas generales podemos decir que las hojas y el tallo (cuando es carnoso) se deben recolectar justo antes de la floración, por lo que la estación ideal es al inicio de la primavera. Si el tallo es leñoso es mejor realizar la recolección en invierno. En todos estos casos se recomienda que sea durante la luna llena o creciente.

En cuanto al momento ideal del día para las hojas es al final de mañana cuando no haya humedad en ellas y en cuanto a los tallos, puede ser a lo largo del día pero con la certeza de que no haya humedad.

Puedes aprender a cultivar tus propias plantas medicinales y obtener un mejor control de su cuidado y conservación

Las flores: Deben recolectarse justo cuando estén levemente abiertas, lo más importante es que sea antes de marchitarse, también debe ser durante la luna llena o creciente y a mitad de la mañana.

Raíces: Si deseas extraer los principios activos de las raíces, la mejor estación es durante el otoño o en primavera antes de la floración, es importante que sea durante la luna llena o menguante, en cuanto al momento del día debe ser al final de la tarde o la noche, cuando no se encuentre la luz solar.

-Las frutas, semillas o frutos secos: Deben ser recolectados cuando aún están en los árboles pero con el pleno conocimiento de que ya se encuentran maduros, procurando de realizarlo durante luna creciente o llena. Pueden recolectarse en cualquier momento del día.

A tener en cuenta al momento de extraer los componentes activos de las plantas medicinales

Siempre procura que al realizar la recolección, elijas aquellas flores, hojas, tallos, raíces o frutos que tengan un aspecto más saludable, que su belleza pulule de salud. Usa tijeras de podar especializadas para que al realizar los cortes, no dañes la planta.

Si por el contrario, decides comprar las plantas medicinales, elige en la manera de lo posible que provengan de cultivos ecológicos, para que puedas asegurar el máximo beneficio medicinal, teniendo la certeza que tu organismo al ingerirlas, no consumirá también productos tóxicos como por ejemplo los pesticidas.

Conservación de las plantas medicinales para mantener sus principios activos

Luego de haber seleccionado y recolectado las plantas medicinales viene un proceso que tiene igual importancia que el proceso anterior. Se trata de la conservación, veamos a continuación cómo debes hacerlo paso a paso.

Conserva bien tus plantas medicinales protegiéndolas del calor y la humedad.

Cuando ya tienes las hojas, flores, tallos o raíces debes procurar que no pierdan sus principios activos, ya que al momento de cortarla el proceso enzimático se rompe por lo que debes procurar conservar al máximo sus componentes medicinales.

En primer lugar debes proceder a secarlas, (las raíces deben ser previamente lavadas para quitar de ellas la tierra y cualquier elemento que no debamos consumir, poniéndolas a secar rápidamente)

Para que sequen adecuadamente, ya sean hojas o flores, debes permitir que pase adecuadamente el aire para un secado óptimo, por lo que una manera adecuada de ponerlas a secar es colocándolas encima de una rejilla que sea metálica o de madera, también puede ser sobre un papel poroso, tratando en la manera de lo posible de no colocar tantas para facilitar así su secado. Nunca las coloques sobre plástico ni aluminio.

En un par de días aproximadamente si ya están bien secas puedes proceder a voltearlas para que se sequen correctamente sobre el lado que quedó debajo.

Si cuentas con un lugar adecuado, puedes ponerlas al sol (siempre que no haya un calor muy intenso que pueda dañarlas). Evita poner plantas aromáticas al sol, ya que esto solo hará que se evaporen los aceites esenciales, perdiendo por ende sus principios activos. En ese caso se recomienda secarlas en un lugar con una adecuada sombra y que sea de igual manera aireado y seco.

¿Cómo se deben conservar las plantas medicinales?

Una vez que la hoja, tallo, flor o raíz presente un aspecto quebradizo, es decir que no tenga nada de humedad ha llegado el momento de almacenarla. Procura que sea en un recipiente de vidrio opaco, en donde puedas guardarla hasta que la vayas a usar, para que así no la estés continuamente manipulando (el plazo máximo de conservación es de un año) 

Luego debes guardar el envase dentro de un armario donde no reciba ni demasiada humedad ni calor, ya que esto hará que pierda sus propiedades medicinales. Si tienes la seguridad de que debes conservar la planta durante mucho tiempo, puedes congelarla, lo que será muy útil en plantas aromáticas, ya que te ayudará además a conservar su sabor.

Uso casero para extraer los principios activos de las plantas medicinales

Ahora que ya las recolectamos y almacenamos, debemos saber cómo debemos consumirlas de la manera más idónea para poder extraer sus principios activos y disfrutar de todos sus beneficios.

Bien sabemos que cuando usamos dosis de remedios dentro de la medicina convencional, los encontramos en formas de suspensiones como las grajeas, o jarabes, entre otras formas. En cambio en la medicina natural, más específicamente con las plantas medicinales, podemos ingerir sus principios activos mediante la preparación de infusiones, decocciones, tinturas, Jarabes u Ojimel.

La manera en que se ingieran los principios activos dependerá principalmente del tipo de planta medicinal.

Te doy a continuación una guía para que sepas como debes preparar cada planta medicinal y puedas así ingerirla y aprovechar al máximo todos sus beneficios:

Infusiones

Las plantas medicianales a las que puedes extraer sus principios activos por medio de infusiones son:

  • Manzanilla, Menta, Tila, Romero, Tomillo, Melisa, Salvia, Hinojo, Eneldo, Anís, Castaño de Indias, Cardo Santo, Cardo Mariano, Cola de caballo, Té Verde, Ortiga, Clavo, Hamamelis.
Decocciones

El método de decocción se utiliza exclusivamente para las partes duras de una planta, como las cortezas y raíces. Para este caso es necesario desmenuzar las partes de la planta a tratar en una cacerola con agua fría para luego llevarlo a ebullición a fuego lento (durante unos 15 minutos) y así poder extraer sus componentes activos. Las plantas medicinales que se les puede realizar la decocción son:

  • Equinácea, Cáscara sagrada, Saponaria, Diente de León, Jengibre, Ruibarbo, Arpagofito, Regaliz, Bardana y Sauce.
Tinturas

El método de extracción de los principios activos de las plantas medicinales por medio de las tinturas consiste en aplicar el alcohol como disolvente, de esta manera los componentes activos de las plantas quedan concentrados en el alcohol, además de ayudar así a alargar la conservación del remedio natural.

En lineas generales para realizar una tintura de manera adecuada y lograr así extraer los principios activos se debe colocar 120 gr de la planta seca dentro de un frasco de vidrio junto con 500 ml de vodka o vino. Luego se deja macerar en el exterior en un lugar con sombra durante dos semanas, pasado este tiempo procede a colarlo dejando solo el líquido obtenido, allí encontraras la fuente medicinal, luego conserva el líquido dentro de otro frasco de vidrio preferiblemente opaco y lejos de fuentes de calor.

Para tomarlo, dependerá mucho de la planta o del tipo de tratamiento que vayas tomar, como por ejemplo puedes disolver de 2 a 4 ml de la tintura en un vaso de agua y tomarlo tres veces al día. Algunas plantas que se les extraen sus principios activos por medio de las tinturas son:

  • Lavanda, Borraja, Abedul, Equinácea, Ajenjo, Gayuba, Angélica, Castaño de indias, Caléndula, Cola de caballo, Cardo Santo, Ulmaria, Regaliz, Hamamelis, Hipérico y Menta.
Jarabe u Ojimel

Es muy recomendable la preparación de los jarabes u ojimel cuando se desea extraer los principios activos de las plantas que contienes olores o sabores desagradables, con el fin de endulzarlas por medio de la miel y conservarlas con el vinagre.

Esto se logra mezclando la planta con miel y vinagre, luego hirviéndolo todo hasta lograr una textura de jarabe. Entre los más preparados dentro de este método es el Ojimel de ajo.







Principios Activos de las plantas medicinales

Todos en algún momento hemos escuchado que los medicamentos cumplen diferentes tipos de funciones dependiendo de base por sus propios principios activos.

Al igual que la medicina sintética, las plantas medicinales tienen sus propios principios activos, que las hacen diferentes unas de otras y que se han ido conociendo a lo largo de los años sobre la existencia de la humanidad. De hecho los principios activos de las plantas medicinales son la base de los principios activos de los medicamentos convencionales.

En este sentido se estima que el 25% de los medicamentos actuales contienen al menos un principio activo con origen de las plantas medicinales.

Cada planta medicinal contiene sus propios principios activos que las hacen diferentes unas de otras.

Comencemos por explicar qué son los “principios activos”, estos son elementos o sustancias con actividad biológica, que interactúan con el organismo que las llega a consumir. Justamente esos principios activos son los que contienen todos aquellos productos a los cuales llamamos remedios o medicamentos.

Pero entonces, ¿cuál es la diferencia entre los principios activos de los medicamentos sintéticos y las plantas medicinales? Pues que en el primer caso, como bien dice la palabra, los fármacos tienen una procedencia sintética y nada más, en cambio en el segundo caso su procedencia es biológica, por lo que la sinergía entre la multitud de sustancias que conforman una planta medicinal es elevada.

Las plantas producen en sus cuerpos diversas sustancias, las que se pueden emplear con fines medicinales serán los que catalogamos como principios activos, y además poseen otras sustancias sin valor medicinal.

Entonces, ¿cómo trabaja la medicina natural con los componentes activos de las plantas?

La medicina natural nos enseña las diferentes formas de extraer los principios activos de las plantas medicinales.

Es importante saber que las plantas medicinales para que puedan ejercer su sabia labor, se les debe extraer los componentes que contienen sus principios activos. 

Existen diferentes formas de ser extraídos, algunos de estos pueden ser por medio de infusiones de la propia planta medicinal, como también por tisanas, maceraciones, cremas, compresas frías o calientes, gargarismos, jugos, etc.

En donde se concentran la mayor cantidad de componentes activos es en las raíces, la corteza, sus flores, semillas o frutos, ¿sorprendente no?

Lo curioso de esto es que esos principios pueden variar en una misma especie de planta medicinal, este dependerá en gran medida por la estación del año en que fué recolectada, las características del suelo, etc.

Principios activos de las plantas medicinales          

Alcaloides: Están ampliamente presentes en el reino vegetal y son además uno de los principios activos más importantes en la medicina.  Su acción en el organismo varía en cuanto a su heterogeneidad y acción. Tiene funciones tanto para el cuerpo como para la mente, por lo que se encuentran comúnmente en drogas psicotrópicas como la morfina, colchicina y atropina.

Son venenos vegetales muy activos, por lo que pequeñas dosis producen grandes efectos. Su uso debe ser vigilado por un médico, ya que si se consume de manera inadecuada puede causar intoxicación o incluso la muerte.

Los fines más comunes en los que son empleados es como analgésicos, psicotrópicos, sistema circulatorio y respiratorio. Algunas hojas con Alcaloides son el tabaco, el té y la coca y en semillas como el cacao, café, entre otros.

Aceites esenciales:  Casi todas las plantas poseen aceites esenciales, sin embargo solo se suele trabajar con aquellas que poseen una cantidad elevada. Suelen ser llamadas “la esencia de las plantas” Están compuestos por docenas de sustancias diferentes, siendo éstas sustancias muy volátiles, dificultandose su disolución en agua.

Dependiendo de las propiedades de la planta, cada aceite esencial puede influir de manera diferente en distintos sistemas del organismo. Son efectivos diuréticos del organismo, además sirven para tonificar el aparato digestivo y el hígado, son antiespasmódicos, expectorantes y antiinflamatorios.

Los aceites esenciales se usan con mucha frecuencia en la aromaterapia y la  cosmética natural.

Son muchas las personas que usan con frecuencia los aceites esenciales para diversos usos, entre los que se encuentran los relacionados a la salud.

Principios amargos: Se presentan puros o acompañados de sustancias aromáticas o picantes. Su sabor es tal cual amargo, por lo que hacen honor a su nombre.

Se dividen en tres tipos, los cuales son: Amara Tónica (Alcachofa, lechuga, escarola, centaura menor, entre otros) Amara Aromática (La artemisa, ajenjo, angélica, entre otros) Amara Acria (jengibre, pimienta, entre otros)

Son indicados en casos de malas digestiones, falta de apetitos, además de desarrollar una acción tónica y secreción de jugos gástricos. La Amara Acria ejerce funciones sobre el sistema circulatorio.

Taninos: Sus principios protegen las mucosas, son astringente y además interactúan con las proteínas de colágenos que se encuentran en la piel. Se emplean como antidiarreicos, disminuyen los cólicos y las flatulencias, ayudan a cicatrizar heridas y enfermedades de la piel. Favorecen la coagulación de la sangre y son efectivos antioxidantes.

Entre las plantas que contienen Taninos son las hojas de gayuba, granada, té verde, corteza de roble, arándanos, entre otras. Y en general todas las frutas verdes.

Flavonoides: Su término es genérico y se aplica a diversas sustancias que tienen la misma composición química de base. Todos los Flavonoides están incluidos en el grupo de los polifenoles. 

Actúan en el organismo sobre el sistema circulatorio, disminuyendo la presión sanguínea, mejoran la circulación, evitando además la formación  de trombos y reparando los capilares rotos. Protegen contra el cáncer, son antioxidantes, depurativos, ayudan a regular el colesterol y concentración de triglicéridos, son antiinflamatorios, analgésicos y antimicrobianos.

Están presentes en las bayas, arándanos, ciruelas, naranjas, fresas, espinacas, entre otros.

Mucílagos: Estas son sustancias que contienen hidratos de carbono, cuando se colocan en agua proporcionan un líquido viscoso o gelatinoso, por lo que la industria farmacéutica utiliza con frecuencia los mucílagos para dar consistencia a ciertos fármacos, ayudando a que éstos sean más administrables.

Se encuentran por ejemplo en las semillas de Chía, Lino, malvaviscos, algas marinas, membrillo y aloe vera.

Ayudan como protectores de las mucosas reduciendo la irritación,  por lo que son muy utilizados para el sistema respiratorio en tratamientos como la bronquitis, tos común, irritaciones de la garganta y en las irritaciones de la piel.

Saponinas:  Son efectivos en tratamientos bronquiales, asmáticos y en catarros, ya que tienen función expectorante. Son depurativos, ayudan a limpiar la sangre, regulan el colesterol y son antiinflamatorios.

Algunas plantas que contienen saponinas son el castaño de indias, hiedra, saponaria, ginseng, vara de oro, escrofularia, margarita, entre otras.

Compuestos azufrados:  También llamados compuestos sulfurados, es un potente desintoxicante del organismo, son buenos para las articulaciones ya que el azufre es un componente del colágeno, por lo que además es ideal en los tratamientos de la osteoartritis y la artritis reumatoide. 

Otras de sus funciones son la regulación del sistema nervioso, protegen la salud de la piel, cabello, uñas y dientes, además de tener acción antibiótica.

Los compuestos azufrados están presentes en el ajo, puerro, rábano, espárragos, cebolla, brócoli, entre otros.

Cumarinas: Son compuestos aromáticos que no deben administrarse en exceso ya que pueden ser levemente tóxicos para el hígado, pero a su vez proporcionan grandes beneficios para los tratamientos que evitan las trombosis, ya que son efectivos anticoagulantes. Además protegen contra los edemas, ya que reducen el albumen extracelular, son analgésicos, antiinflamatorios y antitumorales.

Se encuentran en especies como la canela común y de cassia, en el Haba de Tonka, el gordolobo, el trébol de olor, entre otros.

Heterósidos: Tienen una gran importancia dentro de la industria farmacológica, su nombre se debe a que tienen una parte de sus compuestos de azúcar y la otra no. Por lo que la parte que no contiene azúcar es llamada genina y tienen mayor efecto farmacológico. 

Tienen efectos antiinflamatorios, antirreumáticos, bajan la fiebre y son diuréticos. Están presentes en el sauce, el abedul, la ulmaria, las rosáceas, el madroño, la gayuba, el arándano, entre otros.

Comentarios generales

La fitoterapia ha estudiado por años la gran variedad de principios activos que se encuentran en las plantas medicinales, por esta razón es importante conocer bien los beneficios y bondades que ofrecen para diferentes afecciones en particular.

No olvidemos que algunas plantas pueden llegar a ser tóxicas, o que si se consumen de la manera o en dosis  equivocadas puede que no estemos haciendo nada o que podamos llegar a causar algún daño en el organismo.

La manera en que se extraigan las plantas medicinales y luego se conserven son esenciales para luego poder consumirlas. Son muchas las personas que tienden a conservar sus propias plantas medicinales teniendo así un gran éxito en sus tratamientos.