Ginkgo biloba el árbol de la vida

Si existe actualmente un ser vivo que convivió con animales prehistóricos es el árbol Ginkgo Biloba, conocido también como el árbol de la vida. Es originario de China, siendo el último representante de la familia de las ginkgoáceas, ya que en la actualidad no tiene parientes vivos. Considerado también un fósil viviente que puede llegar a vivir más de 1.000 años y alcanza en promedio unos 35 metros de altura.

Es una planta conífera pero con la apariencia de un árbol grande, hermoso y majestuoso con hojas caducas y pequeñas con forma de abanico dividida en el medio por un corte que forma dos lóbulos.

Hace cientos de años, cuando descubrieron en China que aún existían ejemplares de Ginkgo muchos países desearon tenerlos en sus propios jardines botánicos, por lo que competían entre ellos para tener especímenes de la planta. Tanto así que el jardín botánico de París pagó 40 escudos por su primera planta, esta debe haber sido una cifra significativa, ya que el Ginkgo biloba también es conocido como el árbol de los 40 escudos.

El Ginkgo biloba se da muy bien en casi cualquier terreno, encontrándose incluso en muchos centros urbanos

Es también una planta ornamental, ya que en otoño sus hojas se tiñen de color amarillo oro, siendo muy vistosas y decorativas. Algunos consideran que aún existen ejemplares de Ginkgo gracias al cultivo del hombre. Algo que impresiona mucho a los botánicos y científicos es que a este maravilloso árbol no se le conocen enfermedades, como plagas, bacterias, hongos ni virus. Además se da muy bien en centros urbanos ya que resiste muy bien al smog

El Ginkgo se encuentra en algunos templos chinos, ya que allí se le venera como árbol sagrado. De hecho en un templo budista en las montañas de Zhongnan tienen un ejemplar de unos 1.400 años de antigüedad, que durante el mes de noviembre al teñirse de amarillo sus hojas caen  al suelo esparciéndose por todo el jardín del templo, dando la impresión de estar pisando una alfombra amarilla, lo que llama la atención de la comunidad y turistas.

Y como hecho curioso de esta planta que existe desde hace millones de años, está la impresionante historia de la bomba atómica caída en Hiroshima Japón, cuando todo estalló los Ginkgo fueron los únicos sobrevivientes. Las especies que se encontraban allí se quemaron debido a la explosión como todas las demás, pero a la siguiente primavera, resurgieron entre las cenizas y volvieron a nacer. Por esto se le considera el árbol de la vida o símbolo del renacimiento.

Usos medicinales de la planta de Ginkgo

La fitoterapia usa las hojas y semillas del Ginkgo biloba

La hoja de esta planta medicinal es rica en flavonas, lactonas terpénicas y fitosteroles, por lo que es muy utilizada dentro de la fitoterapia y la medicina homeopática. El Ginkgo es una de las plantas más populares dentro de la medicina natural o alternativa. De hecho su semilla o nuez es muy apreciada en China y Japón y su uso medicinal proviene de la medicina tradicional china.

Algunos estudios han revelado que el Ginkgo posee propiedades curativas para la salud cerebral en las personas. Además es reconocida como una planta medicinal con efecto oxigenante cerebral (por esto se le conoce como la planta de la memoria). Otros estudios se centran en la posibilidad de que sus principios activos ayuden a mejorar la salud de pacientes diabéticos o con patologías óseas. 

Entre sus beneficios encontrados está su capacidad para contrarrestar la degeneración cerebral en los ancianos como el Alzheimer. Sin embargo, algunos estudios ponen en duda esta capacidad que tiene la planta para tratar este tipo de enfermedades, ya que los resultados obtenidos no han sido del todo satisfactorios.

Dentro de la medicina natural la semilla del ginkgo es utilizado como remedio antialérgico, ayudando además a neutralizar los ataques de asma. Sus propiedades ayudan a eliminar de manera natural los radicales libres por lo que es considerado un efectivo antioxidante.

Otros beneficios que ofrece esta planta es que posee efectos venotónicos y vasodilatadores a nivel periférico, antiagregante plaquetario, antihemorroidal, diurético, ayuda a tratar la incontinencia urinaria, la enuresis infantil, la inflamación de la vejiga, la candidiasis vaginal y como tónico renal.

La forma de tomar o realizar un tratamiento a base de sus hojas es dejándolas secar y luego hacer infusión con ellas. También se pueden encontrar comprimidos, en extractos líquidos o en geles antivaricosos.

Siempre es importante consultar con su médico tratante si desea comenzar un tratamiento a base de las hojas o las semillas del Ginkgo (existen muchos comentarios que confirman que la semilla podría llegar a ser tóxica), además no se debe administrar durante el embarazo o la lactancia.

Mi trébol de cuatro hojas

El trébol pertenece a la familia de las Fabaceae (leguminosas), de donde se incluyen unas 300 especies. Su nombre “tre” se inspira por la forma que tiene la planta, que se caracteriza por tener tres hojas. Sin embargo existen mutaciones de la planta en donde podemos encontrar un trébol de cuatro hojas.

Esta hermosa planta ornamental que también suele crecer como maleza, puede ser anual o bienal, aunque en algunos casos puede ser perenne. Llega a alcanzar hasta unos 30 centímetros de altura y se divide principalmente en 2 variedades: El trébol rojo y El trébol blanco.

El trébol nace entre la maleza, pero también puede ser una planta ornamental

Si deseas cultivar una planta de trébol en casa, que también funciona como planta medicinal especialmente para las mujeres ya que es un fitoestrógeno natural y fuente de muchos nutrientes, debes saber que no tolera bien el frío intenso y prefiere los suelos arcillosos a otros tipos de suelos. Se da bien en lugares húmedos y en suelos bien drenados.

Su crecimiento es rápido, la verás nacer de 2 a 15 días después de haberla sembrado. Durante su floración, el trébol se tiñe con tonalidades brillantes y vivas, que de acuerdo a su variedad, van del rojo púrpura al blanco pasando por el rosa y el violeta.

¿Por qué dicen que el trébol de cuatro hojas da buena suerte?

Indistintamente del país de donde seas, tu credo o cultura, seguramente en algún momento has escuchado decir que encontrar un trébol de cuatro hojas es símbolo de buena suerte.

Esto se debe a que es muy poco probable encontrar uno, el trébol de cuatro hojas es una anomalía genética que se presenta más en la especie del  trébol blanco. De hecho según los botánicos, un trébol de cuatro hojas aparece 1 vez por cada 10.000 de tres hojas.

Entonces, si afinaras tu vista y encontraras uno, ¿Te sentirías afortunado cierto? Es precisamente esta rareza lo que ha dado lugar a lo largo de la historia a mitos y leyendas donde se le atribuyen propiedades místicas y símbolos de buen augurio.

Todas las supersticiones tienen su origen o historia, así como encontrarse con una herradura de caballo es también símbolo de buena suerte o pasar por debajo de una escalera pudiera representar todo lo contrario. 

El origen de esta creencia se remonta en la época de los druidas (chamanes o sacerdotes celtas de las Islas Británicas) quienes creían que conservar un trébol de cuatro hojas ayudaba a mantener alejados a los espíritus malignos. Esta creencia ayudó a que se extendiera su popularidad.

Hace muchos años se creía que el trébol de cuatro hojas servía de protección contra los espíritus malignos.

En China desde la antigüedad se le ha considerado un símbolo de poder y en la Edad Media se consideraba un amuleto para atraer fortuna, prosperidad y dicha eterna, siendo además considerado antes y ahora un símbolo de paz y serenidad.

Según la cultura popular, cada una de las hojas tiene un significado: esperanza, fe, suerte y amor. Si encuentras uno y decides regalárselo a otra persona debe ser a alguien a quien le desees el bien, por lo tanto el que lo recibe como un regalo debe saber apreciar tan importante símbolo de augurio en su vida y deberá conservarlo de la mejor manera posible.

Algunas personas incluso consideran que el solo hecho de encontrar un trébol de cuatro hojas es tan poco probable, que de tenerse la dicha de mirar uno dentro de la maleza genera alegría y emoción, sintiéndose así la persona que lo encuentra muy afortunada y con sentimientos de optimismo, aunque esto dure solo un instante.

¿Cómo conservar un trébol de cuatro hojas?

Si encuentras un trébol de cuatro hojas o recibes uno como regalo, lo primero que debes hacer es secarlo para que perdure por mucho tiempo. La mejor manera de hacerlo es colocándolo dentro de un libro, específicamente en el medio de éste y dejándolo secar al menos por una semana.

Asegúrate que al hacerlo, las hojas queden completamente estiradas para que no se arruguen o rompan. Pasado ese tiempo verás que queda completamente aplanado, seco y sin brillo, pero conservará su color verde intenso. Lo puedes colocar dentro de algún recipiente de vidrio donde lo puedas mirar con facilidad o algún otro lugar donde sepas que no se estropeará.

Otra opción es colocarlo dentro de dos hojas plásticas y dejarlo allí, en un lugar importante para ti y que de igual manera lo tengas siempre a la vista para que te sirva como amuleto de la buena suerte.

Algunas personas usan joyería con símbolos de trébol de cuatro hojas, ya sea en pulseras, zarcillos, colgantes como dijes, etc. Debido a que se sienten atraídos por su belleza y rareza. Además buscan mantener cerca un símbolo que los identifique y represente, como es el optimismo, la fortuna y en general la buena suerte.