Principios Activos de las plantas medicinales

Todos en algún momento hemos escuchado que los medicamentos cumplen diferentes tipos de funciones dependiendo de base por sus propios principios activos.

Al igual que la medicina sintética, las plantas medicinales tienen sus propios principios activos, que las hacen diferentes unas de otras y que se han ido conociendo a lo largo de los años sobre la existencia de la humanidad. De hecho los principios activos de las plantas medicinales son la base de los principios activos de los medicamentos convencionales.

En este sentido se estima que el 25% de los medicamentos actuales contienen al menos un principio activo con origen de las plantas medicinales.

Cada planta medicinal contiene sus propios principios activos que las hacen diferentes unas de otras.

Comencemos por explicar qué son los “principios activos”, estos son elementos o sustancias con actividad biológica, que interactúan con el organismo que las llega a consumir. Justamente esos principios activos son los que contienen todos aquellos productos a los cuales llamamos remedios o medicamentos.

Pero entonces, ¿cuál es la diferencia entre los principios activos de los medicamentos sintéticos y las plantas medicinales? Pues que en el primer caso, como bien dice la palabra, los fármacos tienen una procedencia sintética y nada más, en cambio en el segundo caso su procedencia es biológica, por lo que la sinergía entre la multitud de sustancias que conforman una planta medicinal es elevada.

Las plantas producen en sus cuerpos diversas sustancias, las que se pueden emplear con fines medicinales serán los que catalogamos como principios activos, y además poseen otras sustancias sin valor medicinal.

Entonces, ¿cómo trabaja la medicina natural con los componentes activos de las plantas?

La medicina natural nos enseña las diferentes formas de extraer los principios activos de las plantas medicinales.

Es importante saber que las plantas medicinales para que puedan ejercer su sabia labor, se les debe extraer los componentes que contienen sus principios activos. 

Existen diferentes formas de ser extraídos, algunos de estos pueden ser por medio de infusiones de la propia planta medicinal, como también por tisanas, maceraciones, cremas, compresas frías o calientes, gargarismos, jugos, etc.

En donde se concentran la mayor cantidad de componentes activos es en las raíces, la corteza, sus flores, semillas o frutos, ¿sorprendente no?

Lo curioso de esto es que esos principios pueden variar en una misma especie de planta medicinal, este dependerá en gran medida por la estación del año en que fué recolectada, las características del suelo, etc.

Principios activos de las plantas medicinales          

Alcaloides: Están ampliamente presentes en el reino vegetal y son además uno de los principios activos más importantes en la medicina.  Su acción en el organismo varía en cuanto a su heterogeneidad y acción. Tiene funciones tanto para el cuerpo como para la mente, por lo que se encuentran comúnmente en drogas psicotrópicas como la morfina, colchicina y atropina.

Son venenos vegetales muy activos, por lo que pequeñas dosis producen grandes efectos. Su uso debe ser vigilado por un médico, ya que si se consume de manera inadecuada puede causar intoxicación o incluso la muerte.

Los fines más comunes en los que son empleados es como analgésicos, psicotrópicos, sistema circulatorio y respiratorio. Algunas hojas con Alcaloides son el tabaco, el té y la coca y en semillas como el cacao, café, entre otros.

Aceites esenciales:  Casi todas las plantas poseen aceites esenciales, sin embargo solo se suele trabajar con aquellas que poseen una cantidad elevada. Suelen ser llamadas “la esencia de las plantas” Están compuestos por docenas de sustancias diferentes, siendo éstas sustancias muy volátiles, dificultandose su disolución en agua.

Dependiendo de las propiedades de la planta, cada aceite esencial puede influir de manera diferente en distintos sistemas del organismo. Son efectivos diuréticos del organismo, además sirven para tonificar el aparato digestivo y el hígado, son antiespasmódicos, expectorantes y antiinflamatorios.

Los aceites esenciales se usan con mucha frecuencia en la aromaterapia y la  cosmética natural.

Son muchas las personas que usan con frecuencia los aceites esenciales para diversos usos, entre los que se encuentran los relacionados a la salud.

Principios amargos: Se presentan puros o acompañados de sustancias aromáticas o picantes. Su sabor es tal cual amargo, por lo que hacen honor a su nombre.

Se dividen en tres tipos, los cuales son: Amara Tónica (Alcachofa, lechuga, escarola, centaura menor, entre otros) Amara Aromática (La artemisa, ajenjo, angélica, entre otros) Amara Acria (jengibre, pimienta, entre otros)

Son indicados en casos de malas digestiones, falta de apetitos, además de desarrollar una acción tónica y secreción de jugos gástricos. La Amara Acria ejerce funciones sobre el sistema circulatorio.

Taninos: Sus principios protegen las mucosas, son astringente y además interactúan con las proteínas de colágenos que se encuentran en la piel. Se emplean como antidiarreicos, disminuyen los cólicos y las flatulencias, ayudan a cicatrizar heridas y enfermedades de la piel. Favorecen la coagulación de la sangre y son efectivos antioxidantes.

Entre las plantas que contienen Taninos son las hojas de gayuba, granada, té verde, corteza de roble, arándanos, entre otras. Y en general todas las frutas verdes.

Flavonoides: Su término es genérico y se aplica a diversas sustancias que tienen la misma composición química de base. Todos los Flavonoides están incluidos en el grupo de los polifenoles. 

Actúan en el organismo sobre el sistema circulatorio, disminuyendo la presión sanguínea, mejoran la circulación, evitando además la formación  de trombos y reparando los capilares rotos. Protegen contra el cáncer, son antioxidantes, depurativos, ayudan a regular el colesterol y concentración de triglicéridos, son antiinflamatorios, analgésicos y antimicrobianos.

Están presentes en las bayas, arándanos, ciruelas, naranjas, fresas, espinacas, entre otros.

Mucílagos: Estas son sustancias que contienen hidratos de carbono, cuando se colocan en agua proporcionan un líquido viscoso o gelatinoso, por lo que la industria farmacéutica utiliza con frecuencia los mucílagos para dar consistencia a ciertos fármacos, ayudando a que éstos sean más administrables.

Se encuentran por ejemplo en las semillas de Chía, Lino, malvaviscos, algas marinas, membrillo y aloe vera.

Ayudan como protectores de las mucosas reduciendo la irritación,  por lo que son muy utilizados para el sistema respiratorio en tratamientos como la bronquitis, tos común, irritaciones de la garganta y en las irritaciones de la piel.

Saponinas:  Son efectivos en tratamientos bronquiales, asmáticos y en catarros, ya que tienen función expectorante. Son depurativos, ayudan a limpiar la sangre, regulan el colesterol y son antiinflamatorios.

Algunas plantas que contienen saponinas son el castaño de indias, hiedra, saponaria, ginseng, vara de oro, escrofularia, margarita, entre otras.

Compuestos azufrados:  También llamados compuestos sulfurados, es un potente desintoxicante del organismo, son buenos para las articulaciones ya que el azufre es un componente del colágeno, por lo que además es ideal en los tratamientos de la osteoartritis y la artritis reumatoide. 

Otras de sus funciones son la regulación del sistema nervioso, protegen la salud de la piel, cabello, uñas y dientes, además de tener acción antibiótica.

Los compuestos azufrados están presentes en el ajo, puerro, rábano, espárragos, cebolla, brócoli, entre otros.

Cumarinas: Son compuestos aromáticos que no deben administrarse en exceso ya que pueden ser levemente tóxicos para el hígado, pero a su vez proporcionan grandes beneficios para los tratamientos que evitan las trombosis, ya que son efectivos anticoagulantes. Además protegen contra los edemas, ya que reducen el albumen extracelular, son analgésicos, antiinflamatorios y antitumorales.

Se encuentran en especies como la canela común y de cassia, en el Haba de Tonka, el gordolobo, el trébol de olor, entre otros.

Heterósidos: Tienen una gran importancia dentro de la industria farmacológica, su nombre se debe a que tienen una parte de sus compuestos de azúcar y la otra no. Por lo que la parte que no contiene azúcar es llamada genina y tienen mayor efecto farmacológico. 

Tienen efectos antiinflamatorios, antirreumáticos, bajan la fiebre y son diuréticos. Están presentes en el sauce, el abedul, la ulmaria, las rosáceas, el madroño, la gayuba, el arándano, entre otros.

Comentarios generales

La fitoterapia ha estudiado por años la gran variedad de principios activos que se encuentran en las plantas medicinales, por esta razón es importante conocer bien los beneficios y bondades que ofrecen para diferentes afecciones en particular.

No olvidemos que algunas plantas pueden llegar a ser tóxicas, o que si se consumen de la manera o en dosis  equivocadas puede que no estemos haciendo nada o que podamos llegar a causar algún daño en el organismo.

La manera en que se extraigan las plantas medicinales y luego se conserven son esenciales para luego poder consumirlas. Son muchas las personas que tienden a conservar sus propias plantas medicinales teniendo así un gran éxito en sus tratamientos.

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